Crónica de días enteros, de noches enteras
Sinopsis
No es una historia, no es una obra. Son retazos de textos, pequeños recortes cotidianos, voces violentas, pensamientos brutales, instantáneas de la condición humana. Crónicas que podrían ser banales, las escuchamos en la calle, en la queja de la gente. Suceden detrás de las paredes o en casa de tu vecino. Las vemos en las aceras sin darles importancia, y aunque fueran relevantes, son tan fugaces que no hacen historia. Y las que consiguen hacerla, las que consiguen ser reflejadas en algún medio de comunicación, son contabilizadas y pasan al olvido en pocas horas. Otras son sólo importantes para quien las vive, y para nadie más. Es un material para armar confrontaciones, para dar voz a personajes sin nombre. Para que las hablen, para que estallen contra las paredes, sin flores, sin maquillaje. Historias de amor, y desamor, de dinero, cosas clásicas; en fin, cosas de la vida cotidiana que están aquí concentradas. En la violencia de días enteros, de noches enteras.
Puesta en escena
1. EL ESPACIO
El espacio donde se desarrolla el montaje de Crónicas es un lugar impreciso: puede ser un café, una habitación, un hotel o no ser nada más que un lugar, pero sabemos que es un lugar urbano. Las crónicas lo sitúan bien de día, bien de noche. Una calle, un interior, la esquina de un corazón, la fría geometría del ángulo. Para la construcción del espacio escénico de Crónicas de días enteros, de noches enteras, hemos recurrido a diferentes estéticas y concretamente a la pintura de EDWARD HOPPER.
2. ESTÉTICA TRANSVERSAL AL MONTAJE
Como en Durringer, E.dward Hopper elabora temas ligados a la vida cotidiana que evoluciona hacia un fuerte realismo. Al mismo tiempo que a través de un sofisticado juego de luces, frías y cortantes, su pintura expresa un sentimiento poético de incertidumbre y desasosiego. Podemos decir que su plástica es existencialista. En su obra el tiempo parece detenido. No sabemos lo que pasó antes, ni lo que va a pasar después, son fragmentos de vida que sitúan al espectador en voyeur. Escenas desiertas; en sus cuadros rara vez encontramos más de una figura humana, y cuando hay más de uno lo que destaca es la incomunicación. Sus personajes son viajeros perplejos, atrapados en relaciones confusas, en las que una fría tensión sexual bulle bajo la superficie. Estas características nos han guiado también en la construccion de la escenografía.
3. ESCENOGRAFÍA
Consideramos que la escenografía es uno de nuestros parteners y que por ello es algo versátil. Esta debe insinuar y no definir, moverse y modificarse, aparecer o ser discreta. Para marcar las líneas fuertes, verticales, horizontales y diagonales que Hopper nos sugiere, hemos construido marcos y esquinas. Su movilidad
evocará, un interior, una calle, un cama, una ventanas, una ciudad. Cada módulo es autónomo y posee su propio sistema de iluminación para definir y acotar el espacio.
El espacio donde se desarrolla el montaje de Crónicas es un lugar impreciso: puede ser un café, una habitación, un hotel o no ser nada más que un lugar, pero sabemos que es un lugar urbano. Las crónicas lo sitúan bien de día, bien de noche. Una calle, un interior, la esquina de un corazón, la fría geometría del ángulo. Para la construcción del espacio escénico de Crónicas de días enteros, de noches enteras, hemos recurrido a diferentes estéticas y concretamente a la pintura de EDWARD HOPPER.
2. ESTÉTICA TRANSVERSAL AL MONTAJE
Como en Durringer, E.dward Hopper elabora temas ligados a la vida cotidiana que evoluciona hacia un fuerte realismo. Al mismo tiempo que a través de un sofisticado juego de luces, frías y cortantes, su pintura expresa un sentimiento poético de incertidumbre y desasosiego. Podemos decir que su plástica es existencialista. En su obra el tiempo parece detenido. No sabemos lo que pasó antes, ni lo que va a pasar después, son fragmentos de vida que sitúan al espectador en voyeur. Escenas desiertas; en sus cuadros rara vez encontramos más de una figura humana, y cuando hay más de uno lo que destaca es la incomunicación. Sus personajes son viajeros perplejos, atrapados en relaciones confusas, en las que una fría tensión sexual bulle bajo la superficie. Estas características nos han guiado también en la construccion de la escenografía.
3. ESCENOGRAFÍA
Consideramos que la escenografía es uno de nuestros parteners y que por ello es algo versátil. Esta debe insinuar y no definir, moverse y modificarse, aparecer o ser discreta. Para marcar las líneas fuertes, verticales, horizontales y diagonales que Hopper nos sugiere, hemos construido marcos y esquinas. Su movilidad
evocará, un interior, una calle, un cama, una ventanas, una ciudad. Cada módulo es autónomo y posee su propio sistema de iluminación para definir y acotar el espacio.
fICHA TÉCNICA
Título: Crónica de días enteros, de noches enteras
Dirección: Blanca Del Barrio
Intérpretes: Antonio Fernández, Iria Angulo, Nacho Haya y Yolanda González
Diseño de iluminación: Ángela Sáez
Escenografía: Javier Torrado
Diseño gráfico: Pablo Barcina
Producción ejecutiva: Producciones Imprevistas S.L
Realización escenográfica: José Muriedas
Autor: Xavier Durringer
Fotografía: Pablo Barcina
Realización de iluminación y escenografía: Pablo Turanzas